Serrat no tiene época, no pasa de moda, hoy en el coche iba escuchando uno de sus discos menos afortunados (Utopía) y conforme escuchaba la canción Disculpe el señor me venían a la cabeza los últimos hechos ocurridos en las vallas de Ceuta y Melilla, reproduzco a continuación trocitos de dicha canción:
Disculpe el señor
si le interrumpo, pero en el recibidor
hay un par de pobres que
preguntan insistentemente por usted.
No piden limosnas, no...
Ni venden alfombras de lana,
tampoco elefantes de ébano.
Son pobres que no tienen nada de nada.
No entendí muy bien
sin nada que vender o nada que perder,
pero por lo que parece
tiene usted alguna cosa que les pertenece.
.....
Disculpe el señor,
se nos llenó de pobres el recibidor
y no paran de llegar,
desde la retaguardia, por tierra y por mar.
Y como el señor dice que salió
y tratándose de una urgencia,
me han pedido que les indique yo
por dónde se va a la despensa,
....
¿Quiere usted que llame a un guardia y que revise
si tienen en regla sus papeles de pobre...?
¿O mejor les digo como el señor dice:
«Bien me quieres, bien te quiero,
no me toques el dinero...»?
(especialmente genial lo de los papeles de pobre)
Y es que cuando no se tiene nada de nada, cuando se es tan pobre que no se tiene nada que perder ya puedes poner vallas de cinco, ocho metros o de dos kilometros de altura que no serán suficientes para contenerlos. Es cierto que España no puede permitirse asumir tal cantidad de emigrantes, pero qué hacer? no sería momento de una vez de que europa al menos (ya que a nuestro amigo yanquee se la suda ampliamente) coja el toro por los cuernos, no es el momento de que todos los paises europeos destinen de una vez una pequeña parte del PIB a combatir la pobreza en esos paises, de verdad alguien piensa que si esa gente tuviese aunque fuese una mínima esperanza se recorrería media África para terminar jugándosela en una valla?. Yo creo que no, yo creo que a los prebostes europeos actuales habría que hacerles ver que sería una buena inversión económica dedicar el 1% del PIB de cada país a crear algo de riqueza en Africa, a dar una esperanza a toda esa gente.
Pero es aquí, en el primer mundo, los hay peores, aquí los hay tan sumamente pobres que solo tienen dinero.